viernes, 17 de febrero de 2012

TEMA No. 22 EL GERUNDIO


TEMA No. 22

EL GERUNDIO

Indicador de logro: redacta textos complejos, utilizando correctamente el gerundio.

LOS USOS DEL GERUNDIO
1. NATURALEZA DEL GERUNDIO
El gerundio, como ya se había explicado en el capítulo Las palabras y sus funciones, es una forma no personal del verbo (el gerundio, por sí mismo, no indica persona gramatical). Termina en -ando en los verbos de la primera conjugación (amar > amando), y en -iendo en los de la segunda (temer > temiendo) y en los de la tercera (partir > partiendo).
Mucho han proliferado los usos del gerundio que la gramática normativa juzga incorrectos, y esto, sumado a las críticas constantes (y a veces no convenientemente explicadas) de algunos que pretenden tener cierta autoridad en materia de lenguaje, ha producido gran confusión entre las personas que desean redactar mejor.
Realmente no es tan difícil aprender a identificar los usos correctos e incorrectos del gerundio, si se tiene en cuenta que el gerundio es, principalmente, un “verbo adverbio”, un “adverbio verbal”, o sea, una forma verbal que tiene como función básica servir de modificador a otro verbo: Mi hermana estudia escuchando música. En este ejemplo, el gerundio escuchando modifica al verbo estudia.
Según el gerundio tenga o no su sujeto propio y particular, podemos distinguir dos construcciones:
Ø El gerundio conjunto o concertado: Es el gerundio que tiene el mismo sujeto que el del verbo en forma personal (en el ejemplo anterior, el sujeto de escuchando y de estudia es el mismo: mi hermana).
Ø El gerundio absoluto o no concertado: Es el gerundio que tiene su propio sujeto, que no se refiere ni al sujeto ni al objeto directo de la oración principal; por ejemplo: Siendo Susana (sujeto del gerundio) nuestra amiga, nosotros (sujeto del verbo finito que sigue) confiamos en su palabra. Notemos que el sujeto del gerundio absoluto se coloca en segundo lugar (siendo Susana, etc.).
Además, el gerundio puede ser simple (amando) o compuesto (habiendo amado).

2. USOS NORMATIVAMENTE CORRECTOS DEL GERUNDIO
A. El gerundio circunstancial propiamente dicho
El gerundio, cuando actúa como modificador o complemento circunstancial de un verbo, puede tener varios valores:
· Modal (complemento de modo; responde a la pregunta ¿cómo? o ¿de qué modo?) o instrumental (complemento de medio o instrumento: ¿por cuál medio?): El gato camina cojeando. / Logré graduarme estudiando mucho.
Del valor modal parecen derivar las frases verbales de sentido durativo, continuativo o progresivo (acción en curso): estoy leyendo, andas escribiendo, sigue esperando.
Las expresiones como yo, estudiando, y aquí, pasándola pueden considerarse elipsis de tal clase de frases verbales (yo estoy estudiando; aquí estamos pasándola ).
· Temporal (complemento de tiempo: ¿cuándo?): Llegando el profesor, todos los alumnos entran en el aula.
· Causal (complemento de causa: ¿por qué?): Este libro, siendo tan grueso, no cabe en el maletín.
· Condicional (indica una condición): Teniendo los libros, puedes estudiar mejor.
· Concesivo (indica concesión, u oposición “no impediente”): Aun oponiéndose mi padre, iremos al concierto. Este gerundio concesivo aparece generalmente precedido del adverbio aun.
Estos gerundios, excepto el de valor modal-instrumental, son equivalentes a las oraciones adverbiales o circunstanciales correspondientes, con verbos finitos:
· Temporal (cuando..., mientras..., al tiempo que...): Cuando llega el profesor, todos los alumnos entran en el aula.
· Causal (porque..., puesto que..., como..., ya que...): Puesto que es tan grueso, este libro no cabe en el maletín.
· Condicional (si..., en caso de que...): Si tienes los libros, puedes estudiar mejor.
· Concesivo (aunque..., por más que..., aun cuando...): Aunque se oponga mi padre, iremos al concierto.
El que un gerundio circunstancial se interprete como causal, temporal, condicional o concesivo depende principalmente del contexto. Por tanto, una oración como:
Durmiendo el padre, sus hijos juegan a la pelota en el patio puede entenderse, según el contexto, del siguiente modo: 1) Cuando duerme el padre, sus hijos juegan a la pelota en el patio; 2) Puesto que duerme el padre, sus hijos juegan a la pelota en el patio; 3) Si duerme el padre, sus hijos juegan a la pelota en el patio; 4) Aunque duerme el padre, sus hijos juegan a la pelota en el patio (cuando tiene valor concesivo, lo más frecuente es hallar el gerundio precedido del adverbio aun).
El gerundio con valor temporal puede reemplazarse fácilmente por la construcción al + infinitivo:
Al llegar el profesor, todos los alumnos entran en el aula; al dormir el padre, sus hijos juegan a la pelota en el patio. A menudo, este uso del infinitivo tiene además un matiz causal o condicional.

NOTA ORTOGRÁFICA:
1. El gerundio absoluto (es decir, el que tiene su sujeto propio y particular, distinto del sujeto y del objeto directo del verbo principal) se separa siempre con comas del resto de la oración: Llegando el profesor, (coma) los alumnos entran en el aula. / Los alumnos, (coma) llegando el profesor, (coma) entran en el aula. / Los alumnos entran en el aula, (coma) llegando el profesor.

2. La frase con un gerundio circunstancial conjunto (con el mismo sujeto que el del verbo principal) se separa del resto de la oración con comas si se coloca en primer lugar, o si se intercala entre el sujeto y el verbo principal: Siendo tan grueso, (coma) este libro no cabe en mi maletín / Este libro, (coma) siendo tan grueso, (coma) no cabe en mi maletín. Si se coloca al final de la oración, puede prescindirse de la coma, aunque a menudo es preferible colocarla si el gerundio queda muy alejado del verbo principal.
Los gerundios con sentido modal y de acción en curso no se separan del verbo principal con comas (a menos que se intercale un inciso): celebran bailando; estamos comiendo.

B. El gerundio de dirección o ubicación relativa
Este gerundio indica la situación de cierto lugar (el primero, el segundo... el último) respecto de un movimiento con dirección definida. Ejemplos:
· Es la última oficina doblando a la izquierda.
· Subiendo por esta calle, la primera casa con rejas.
· Estamos alojados en el segundo hotel viniendo desde la plaza.
Puede considerarse un caso especial del gerundio circunstancial absoluto, con valor temporal condicional:
· Es la última oficina, si (o cuando) se dobla a la izquierda.
· Si (o cuando) se sube por esta calle, (es) la primera casa con rejas.
· Estamos alojados en este hotel, que es el segundo si se viene desde la plaza.
Evitemos emplear una construcción como *El hospital está subiendo la calle (¡!), que debemos expresar así: El hospital está en (por) esta calle que sube, o Subiendo por esta calle se llega al hospital.

C. El gerundio adjunto al objeto directo
El gerundio puede modificar al objeto directo de un verbo finito, principalmente con los verbos que significan percepción (ver, observar, oír, escuchar, notar, encontrar, etc.) o representación (representar, pintar, dibujar, mostrar, imaginar, etc.). Además de estos, solo pocos verbos pueden llevar objetos directos modificados por gerundios, como en las construcciones tener + OD + gerundio, y dejar + OD + gerundio.
Los dos primeros casos (con verbos de percepción y representación) pueden considerarse extensiones del uso del gerundio con valor temporal; en los giros con tener y dejar, una derivación del gerundio circunstancial modal.
Ejemplos:
· Vimos a tu hermana caminando por el centro (como si se dijese: Vimos a tu hermana cuando ella caminaba por el centro).
· El ornitólogo observa la bandada de guacamayos comiendo frutas en la copa de los árboles (como si se dijese: El ornitólogo observa la bandada de guacamayos mientras comen frutas en la copa de los árboles).
· Escuché por teléfono a mi familia cantándome el cumpleaños.
· Muchos artistas han pintado a la Virgen María sosteniendo al Niño en brazos.
· Los estudiantes no pueden imaginarse al profesor haciendo eso.
· Tengo a mi hija mayor estudiando en el extranjero.
· Dejó a la novia esperando en el altar.
Debe tenerse cuidado de no incurrir en ambigüedades. No es lo mismo Vimos a tu hermana caminando por el centro (sujeto del gerundio: tu hermana), que Caminando por el centro, vimos a tu hermana (sujeto del gerundio: nosotros). El gerundio debe hallarse lo más cerca que se pueda de la palabra a la cual modifica. (En todo caso, para despejar toda ambigüedad, es preferible el cambio de construcción.)
Existe una limitación especial en el uso de este gerundio adjunto al objeto directo: para que se considere correcto, tal gerundio debe denotar una acción o una actitud ocasional, y no un estado permanente o una transformación demasiado lenta para percibirse de una vez. Así, por ejemplo, una oración como:
Desde la ventana vimos un árbol floreciendo, el florecer denota una transformación demasiado lenta para una percepción momentánea. Lo correcto, en este caso, es emplear un adjetivo o una oración de relativo: Desde la ventana vimos un árbol floreciente, florido o que florece.

D. El gerundio descriptor de imagen
Este gerundio, que algunos han llamado “de título de cuadro” o “de pie de foto” se usa, como puede inferirse de sus denominaciones, para describir una imagen: una pintura, una escultura, una fotografía, etc.
Ejemplos:
· “Niños comiendo melón” (un cuadro de Murillo).
· “La Libertad guiando al pueblo” (un cuadro de Delacroix).
· “El Presidente recibiendo al embajador de Colombia” (pie de una fotografía en un diario).
Puede considerarse tal uso del gerundio como una derivación, por elipsis, del gerundio adjunto al objeto directo. Así, “Niños comiendo melón” puede interpretarse como una elipsis de: Este cuadro representa a unos niños comiendo melón.
Análogo a este uso del gerundio es el gerundio descriptor de situación, por medio del cual se expresan hechos simultáneos o sucesivos en un ambiente de confusión o agitación. Por ejemplo:
· El salón era un completo desorden: alumnos discutiendo con violencia, muchachas maquillándose con desenfado, estudiantes saliendo y entrando constantemente sin pedir permiso, teléfonos celulares sonando...
Pero todos estos gerundios se pueden sustituir perfectamente por formas personales:
· El salón era un completo desorden: alumnos que discutían con violencia, muchachas que se maquillaban con desenfado, estudiantes que salían y entraban constantemente sin pedir permiso, teléfonos celulares que sonaban...

E. El gerundio exclamativo-interrogativo
Este gerundio se usa para señalar un ser, una cosa o una idea con tono de asombro.
· ¡Un águila volando! (El hablante señala el ave con asombro.)
· ¡Tú diciendo semejantes barbaridades!
· ¿Riéndome yo? ¡Eso es falso!
Puede considerarse que, en tal uso, el gerundio forma una oración elíptica. Así, el primer ejemplo, deshaciendo la elipsis, quedaría: ¡Veo un águila que pasa volando!

F. El gerundio de obligación
Este gerundio se emplea para indicar que alguien debe estar, hallarse o permanecer en cierto lugar haciendo lo que le corresponde hacer. Puede considerarse el resultado de una elipsis.
Ejemplos:
· Hasta hace unas décadas, el lugar de una mujer era su casa, dedicándose a su marido y a sus hijos. (Como si se dijese: Hasta hace unas décadas, el lugar de una mujer era su casa, donde debía permanecer dedicándose a su marido y a sus hijos).
· Mi lugar está aquí, ayudando a mis compañeros.
Después de examinar todos los ejemplos ofrecidos más arriba, podemos concluir que el gerundio generalmente es correcto cuando, de una manera u otra, modifica a otro verbo, explícito (presente en la oración) o implícito (ausente por elipsis, pero sobreentendido sin dificultad). Se reafirma así el carácter fundamentalmente adverbial del gerundio.
Estos son los usos que la gramática normativa juzga correctos. Por lo tanto, se considera incorrecto cualquier otro empleo del gerundio. En todo caso, para mayor claridad, veamos a continuación y con detenimiento los usos que violan la norma culta.

3. USOS NORMATIVAMENTE INCORRECTOS DEL GERUNDIO
A. El gerundio de posterioridad
El gerundio correctamente usado puede significar ya simultaneidad, ya anterioridad con relación al verbo al que modifica (por ello la gramática dice que el tiempo del gerundio es relativo):
· Mi hermana estudia escuchando música. (Aquí, el gerundio simple indica simultaneidad respecto del verbo del cual depende: el escuchar se realiza al mismo tiempo que el estudiar.)
· Saliendo de su apartamento, el vecino se resbaló en el pasillo. (Aquí, el gerundio simple indica anterioridad inmediata: el salir es inmediatamente anterior al resbalarse.) Nótese el uso de la coma para separar la frase con gerundio del resto de la oración.
· Habiendo salido de su apartamento, el vecino tomó un autobús. (El gerundio compuesto significa, generalmente, anterioridad no inmediata: entre el salir y el tomar un autobús medió cierto lapso.) Nótese la coma que separa la frase con gerundio del resto de la oración.
La gramática normativa considera incorrecto el gerundio de posterioridad, es decir, el que indica un hecho o suceso posterior al verbo del cual depende:
· Mi amigo ingresó en la universidad en 1992, graduándose cinco años después. (El graduarse es posterior al ingresar en la universidad: gerundio incorrecto.)
· Los agentes de policía persiguieron al delincuente largo tiempo, atrapándolo con mucha dificultad. (El atrapar es posterior al perseguir: gerundio incorrecto.)
· El huracán llegó a la isla por la noche, dejando a su paso numerosas víctimas. (El dejar víctimas es posterior al llegar: gerundio incorrecto.)
· El ejército acampó en la zona, enfrentándose con el enemigo al día siguiente. (El enfrentarse es posterior al acampar: gerundio incorrecto.)
Hay dos maneras de corregir una oración con gerundio de posterioridad: cambiar el gerundio por la conjunción “y” más un verbo finito, o transformar el verbo principal en un gerundio simple o compuesto, según convenga, y sustituir el gerundio por un verbo finito. Así, respecto del primer ejemplo, las formas correctas son:
· Cambiando el gerundio por la conjunción y más un verbo finito: Mi amigo ingresó en la universidad en 1992 y se graduó cinco años después.
· Transformando el verbo principal en un gerundio, y sustituyendo el gerundio incorrecto por un verbo finito: Habiendo ingresado en la Universidad en 1992, mi amigo se graduó cinco años después.
A veces, el gerundio de posterioridad denota consecuencia o efecto: La sequía fue muy prolongada, muriendo gran parte del ganado antes que llegaran las lluvias. En tal caso, se puede reemplazar ventajosamente el gerundio por una expresión conectiva consecutiva (por lo cual, por lo tanto, en consecuencia, etc.) más un verbo en forma personal: La sequía fue muy prolongada, por lo cual murió gran parte del ganado antes que llegaran las lluvias.
Algunos gramáticos admiten el gerundio de posterioridad siempre y cuando esta sea inmediata:
· Salí cerrando la puerta.
· Tropezó cayéndose.
Sin embargo, siguen siendo preferibles las formas:
· Salí y cerré la puerta.
· Tropezó y se cayó.

B. El gerundio que lleva sujeto con preposición
A menos que esté adjunto a un objeto directo (véase), el gerundio español no puede tener un sujeto al cual anteceda una preposición:
· Con el profesor dando la clase, aún no podemos salir del aula.
· El equipo azul va a la cabeza, con el equipo rojo pisándoles los talones.
· Este libro es sobre nuestros próceres luchando por la libertad.
· Escuchamos la historia de Bolívar cruzando los Andes con sus tropas.
Las construcciones de gerundio con sujeto precedido de con son anglicismos (véase el capítulo Las faltas de lenguaje, B. Los vicios de construcción). Puesto que tienen marcado valor circunstancial, se deben sustituir por la oración circunstancial adecuada, o con el gerundio absoluto:
· El equipo azul va a la cabeza, mientras que el equipo rojo les pisa los talones (oración circunstancial).
· El equipo azul va a la cabeza, pisándoles los talones el equipo rojo (gerundio absoluto; nótese que el sujeto del gerundio no lleva preposición, y que se coloca después del gerundio).
En los demás casos, la construcción puede corregirse cambiando el gerundio por una oración temporal (cuando...), o por una oración con pronombre relativo, según convenga:
· Este relato es sobre nuestros próceres cuando luchaban por la libertad.
· Este relato es sobre nuestros próceres, que luchaban por la libertad.
Para más detalles sobre la sustitución del gerundio por una oración con pronombre relativo, veamos el punto siguiente.

C. El gerundio sustituto de una oración de relativo
También se ha vuelto muy frecuente, especialmente por imitación del inglés, el uso del gerundio en lugar de una oración adjetiva o de relativo, es decir, de una proposición introducida por un pronombre relativo (que, quien, el cual, que pueden aparecer precedidos de una preposición).
Podemos distinguir al menos dos categorías de este empleo incorrecto: el gerundio adjetivo o especificativo, y el gerundio partitivo.
c.1. El gerundio adjetivo o especificativo: Es el gerundio que se emplea como simple modificador directo de un sustantivo, función que corresponde propiamente a los adjetivos (la naturaleza del gerundio, repetimos, es fundamentalmente adverbial).
Ejemplos:
· Una caja conteniendo libros está sobre la mesa. La forma correcta es: Una caja que contiene libros, etc.
· Se solicitan secretarias sabiendo inglés y francés.
· El conjunto de venezolanos trabajando en Wall Street es en general bastante joven.
· Hay una pareja de recién casados viviendo en el segundo piso.
· Un comunicado denunciando la corrupción en la universidad.
· Ley regulando las importaciones.
Recordemos que el gerundio es esencialmente un modificador del verbo, por lo cual todo gerundio que se encuentre calificando a un sustantivo (salvo en los casos del gerundio adjunto al objeto directo, del gerundio descriptor de imagen y del gerundio exclamativo) debe considerarse generalmente incorrecto.
Solo dos gerundios adjetivos han sido admitidos plenamente por la gramática normativa: hirviendo (= hirviente) y ardiendo (= ardiente). Por tanto, son correctas oraciones como tráeme una olla de agua hirviendo y los exploradores llevaban antorchas ardiendo.
Veamos ahora el siguiente ejemplo:
El gobierno nacional ha decretado una reforma educativa, siendo el Ministerio de Educación el encargado de aplicarla.
Lo más apropiado sería reemplazar el gerundio por una oración adjetiva o de relativo:
El gobierno nacional ha decretado una reforma educativa, que (o la cual) el Ministerio de educación es el encargado de aplicar ( -la).
Sin embargo, el estilo queda un tanto forzado o rebuscado. Así pues, a fin de obtener una construcción menos compleja y más comprensible, puede sustituirse el gerundio por la conjunción y más el verbo en forma personal:
El gobierno nacional ha decretado una reforma educativa, y el Ministerio de Educación es el encargado de aplicarla.

c. 2. El gerundio partitivo: Este gerundio se halla modificando a la parte que se toma o se separa de un todo:
· Hay varios profesores que imparten esta asignatura, siendo Morales uno de ellos.
· Han aumentado alarmantemente los casos de SIDA entre los heterosexuales, siendo los más afectados los hombres entre 25 y 40 años.
· Existen numerosos países hispanohablantes, estando Venezuela entre ellos.
La solución es suprimir el gerundio, introducir una expresión partitiva con pronombre relativo (entre los que o los cuales / de los cuales), y transformar el verbo ser o estar en una forma personal:
· Hay varios profesores que imparten esta asignatura, uno de los cuales es Morales, o entre los cuales está Morales.
Puede proponerse una solución sintácticamente más sencilla: suprimir el gerundio y colocar o dejar (si ya existe en la oración) una expresión partitiva con pronombre personal (entre nosotros, entre ustedes, entre ellos), sin verbo expreso:
· Hay varios profesores que imparten esta asignatura, entre ellos Morales.
Veamos ahora el siguiente ejemplo:
Muchos estudiantes ingresaron en la Universidad este año, estando los de Educación entre los más numerosos.
Corrigiéndose el uso inadecuado del gerundio del modo que hemos mencionado, la oración quedaría:
Muchos estudiantes ingresaron en la Universidad este año, de los cuales los de Educación están entre los más numerosos.
Pero el estilo resulta un tanto rebuscado. Quedaría mejor, por ser una construcción menos compleja, si se reemplaza el gerundio por la conjunción y más el verbo en forma personal:
Muchos estudiantes ingresaron en la Universidad este año, y los de Educación están entre los más numerosos.

Nota: Debemos tener en cuenta que los usos correctos e incorrectos del gerundio que hemos descrito son tales con respecto a la opinión actual de las autoridades en materia de lenguaje, como la RAE. Es muy probable que varios gerundios que hoy se tienen por incorrectos lleguen a admitirse como normativos a causa de la mucha frecuencia con que se emplean.

USOS CORRECTOS DEL GERUNDIO
CATEGORÍA  TIPOS                 EJEMPLOS
Modal-instrumental El profesor habla agitando los brazos.
Temporal Reinando Felipe II, se fundó San Cristóbal. (= Cuando reinaba...)
Causal No teniendo más que decir, se fueron. (= Puesto que no tenían...)
Condicional Comiendo menos, podremos adelgazar. (= Si comemos menos...)
Gerundio circunstancial propio
(denota simultaneidad o anterioridad respecto del verbo principal o subordinante; puede ser absoluto)
Concesivo Aun pidiéndoselo el profesor, no lo hizo. (= Aunque se lo pedía...)
Gerundio en perífrasis durativa, progresiva o continuativa (denota acción en curso)
--- El alumno está estudiando.
Gerundio de dirección o ubicación relativa
(tiene valor temporal-condicional; es siempre absoluto)---
Es la segunda oficina doblando a la derecha. (= si se dobla... / cuando uno dobla...)
Con verbos de percepción (ver, mirar, oír, escuchar, notar...)
Veo al alumno estudiando.
Con verbos de representación (dibujar, pintar, imaginar...)
Dibujé un pájaro volando.
Gerundio adjunto al objeto directo (denota simultaneidad)
Restricción de uso: No puede emplearse si expresa estado más o menos permanente o transformación no perceptible: Veo un libro *estando en el piso .
En ciertos giros:
tener + OD + ger.
dejar + OD + ger.
Tenemos a los invitados esperando en la sala.
Gerundio descriptor de imagen (denota simultaneidad) ---
“El rector saludando a una delegación estudiantil.” (Pie de una fotografía)
Modal, de simple afirmación
Aquí, estudiando un poco (= Aquí estoy estudiando un poco.)
Exclamativo
¡Tú diciendo tales tonterías! (= No puedo creer que tú estés diciendo tales tonterías.)
Gerundio elíptico
(resultado de una elipsis)
De obligación
Tu lugar está aquí, viviendo con tu familia. (= Tu lugar está aquí, donde debes permanecer viviendo con tu familia.)

USOS INCORRECTOS DEL GERUNDIO
CATEGORÍA TIPOS EJEMPLOS MODO DE CORREGIR
De mera posterioridad
Se conocieron en la universidad, casándose después de graduarse.
Hay gramáticos que lo admiten cuando denota posterioridad inmediata:
Firmó el documento entregándolo en seguida.
· Se sustituye por la conjunción y y un verbo en forma personal: Se conocieron en la universidad y se casaron después de graduarse.
· Se transforma en gerundio el verbo que denota anterioridad, y el gerundio incorrecto se sustituye por un verbo finito: Habiéndose conocido en la universidad, se casaron después de graduarse.

Gerundio de posterioridad
De consecuencia o efecto
El autobús iba sin frenos, volcándose al tomar la curva y estrellándose contra un poste.
Se sustituye por un conector consecutivo (por lo cual, por tanto, etc.) más un verbo en forma personal:
... por lo cual se volcó... y se estrelló...
Gerundio que lleva sujeto con preposición
-- Con el profesor dando clase, no podemos salir del aula.
· Se sustituye la construcción por una oración circunstancial:
Mientras (cuando, como) el profesor da clase...
· Se usa el gerundio absoluto:
Dando clase el profesor... (nótese: el sujeto va pospuesto y sin preposición)
Adjetivo o especificativo (modificador directo de un sustantivo)
· Se solicita muchacha de servicio quedándose.
· Publicaron el boletín informando los resultados.
· Son muchas las llamadas pidiendo la repetición del programa.
Se debe sustituir el gerundio por una oración especificativa con pronombre relativo (que + verbo en forma personal):
· ... muchacha... que se quede.
· ... el boletín que informa...
· ... las llamadas que piden...
Solo se admiten como adjetivos especificativos los gerundios hirviendo y ardiendo: una olla de agua hirviendo.

Gerundio sustituto de una oración de relativo
Partitivo (modifica a la parte que se toma o se destaca de un todo)
Hay una veintena de países hispanohablantes, siendo México el más poblado.
Se sustituye el gerundio por una expresión partitiva más un verbo en forma personal:
Hay una veintena de países hispanohablantes, de los cuales México es el más poblado.
A veces es preferible una construcción menos compleja; se sustituye el gerundio por la conjunción y con una expresión partitiva y un verbo en forma personal:
Hay una veintena de países hispanohablantes, y entre ellos México es el más poblado.
Sobre los usos del gerundio, varios autores han publicado estudios excelentes, que lamentablemente no han gozado de suficiente divulgación. Mencionamos varios en seguida.

EJERCICIOS:
Corrijamos los siguientes usos impropios del gerundio (ejemplos tomados de la prensa diaria o de los medios audiovisuales):
1. Requisitos para obtener una visa: una foto reciente, el pasaporte vigente, pasaportes anteriores, una carta de trabajo especificando el sueldo...
2. Los Estados latinoamericanos han mostrado un interés por la temática del consumidor, dando lugar con ello a la creación de organismos públicos especiales.
3. La ruptura de los meniscos es muy común, debida a los movimientos de rotación de la pierna, ameritando cirugía artroscópica.
4. En vista de las numerosas llamadas solicitando información sobre la cirugía estética...
5. Los investigadores dieron cápsulas conteniendo cafeína a los voluntarios.
6. Personas vendiendo cruces, rosarios, y objetos religiosos colmaron las calles de la ciudad.
7. México demuestra mayor desarrollo del programa, siendo los bancos X y Y las entidades responsables de llevar este estándar.
8. Diversos estudios han determinado que los atletas comenzaron a utilizar los esteroides anabolizantes en la década de los cincuenta, habiéndose incrementado el uso a través de los años.
9. Los síntomas iniciales de los eventos cardíacos son muy vagos, siendo los calambres algunos de ellos.
10. El huracán llegó por la noche a las costas de la isla, dejando ochenta víctimas.
11. El médico concluyó que la mortalidad de las mujeres ingiriendo estrógenos es la mitad de aquellas que no lo hacen.
12. El arquitecto cursó sus estudios en Mérida, graduándose en 1990.
13. En las elecciones de 1973, Miquilena respaldó la candidatura de J. V. Rangel con el partido Nueva Alternativa, separándose de éste en 1987.
14. La parte del cráneo que corresponde a la cara tiene catorce huesos, siendo los más grandes los maxilares.
15. A Gómez no le agradó mucho Caracas, estableciendo la sede del poder ejecutivo en Maracay.
16. No a la discriminación de personas viviendo con VIH. 

Actividad sugerida: redacta párrafos coherentes, utilizando correctamente el gerundio.

martes, 14 de febrero de 2012

TEMA No. 27 ANÁLISIS APLICADOS A LOS DIFERENTES TIPOS DE TEXTOS LITERARIOS


TEMA No. 27
ANÁLISIS APLICADOS A LOS DIFERENTES TIPOS DE TEXTOS LITERARIOS

Indicador de logro: Analiza varios tipos de textos literarios, siguiendo los parámetros estudiados en clase.

El análisis literario, por lo tanto, consiste en una evaluación para desmenuzar y reconocer los distintos aspectos que conforman una obra. Este trabajo consiste en examinar el argumento, el tema, la exposición, el estilo y otras cuestiones.
La idea es que, tras llevar a cabo el análisis literario, se puedan conocer qué recursos utilizó el autor, con qué intención, etc. Así, la estructura de la obra será reconocible y más fácil de comprender.
El primer paso de todo análisis literario es la lectura de la obra y el reconocimiento de su contexto histórico y social. A partir de entonces, hay que determinar el tema, la estructura y la forma del texto. Es importante también caracterizar a los personajes.
A la hora de las conclusiones, lo más importante es plasmar todas las características de la obra desde diversos puntos de vista. Es posible incluir un análisis crítico u opiniones en base a las características detalladas.
Analizar una obra literaria, pues, es una actividad que requiere de ciertos pasos imprescindibles que, más allá de las diferencias del caso, se repiten una y otra vez al momento del análisis.

 Objetiva o subjetiva. Una obra es objetiva cuando en ella predomina la descripción de objetos reales o posibles en la realidad. Es subjetiva cuando trata de problemas de la realidad interior, comunica vivencias de sentimientos intangibles y requiere interpretación.

Prosa y verso. El texto puede estar escrito a renglón seguido, con ritmo sintáctico: prosa; o bien siguiendo un marco de ritmo (acentuación), rima (concordancia entre los sonidos finales de cada verso) y metro (número de silabas, incluyendo sinalefas): verso.

Tropos y figuras literarias.
Alegoría. Es una metáfora continuada a lo largo de un mismo poema. En la metáfora sustituimos una palabra por otra, una sensación por otra. En la alegoría se amplia esta sustitución hasta abarcar toda la obra.
Virreno, aquel mi manso regalado
de collarejo azul, aquel hermoso
que, con balido ronco y amoroso
llevaba por los montes mi ganado;
aquel de vellocino ensortijado,
de alegres ojos y mirar gracioso,
por quien yo de ninguno fui envidioso
siendo de mil pastores envidiado;.
aquel me hurtaron ya, Virreno hermano;
ya retoza otro dueño y le provoca;
toda la noche vela y duerme el día.
Ya come blanca sal en otra mano;
ya come ajena mano con la boca
de cuya lengua se abrasó la mía.

Aliteración. Repetición de un mismo sonido (vocálico o consonántico) a lo largo de un enunciado, buscando cierto ritmo y musicalidad.
Amoroso pájaro que trino exhala
bajo el ala a veces ocultando el pico
que desdenes rudos lanza bajo el ala
bajo el ala aleve del leve abanico.

Alusión perifrástica. Se hace un rodeo para aludir a algo evitando mencionar su nombre. Es muy usada durante el Barroco para mencionar los nombres mitológicos y los conocimientos científicos, y en general, en toda literatura que se precie de ser ingeniosa.

Antítesis. Es un juego de contarios, consiste en poner dos ideas contrarias una frente a la otra. Ejemplo: Cuna y sepulcro fue/ esta torre para mí. Calderón.

Comparación o Símil. Es similar a la metáfora, pero en ella si se establece la conexión entre los dos elementos (uno real y otro imaginativo, en la metáfora sólo aparece el imaginativo), gracias a la palabra como, aunque no siempre aparezca:
Como el coral sus ramas en el agua
extiendo mis sentidos en la hora viva.

Difrasismo. Emplea dos metáforas referentes a un solo objeto: una luz, una tea dentro del mismo poema, representan este fenómeno. (fenómeno exclusivo de la lírica prehispánica)

Elipsis. Es la supresión de una palabra, a veces fundamental en la oración. Ejemplo.
Lo bueno, si breve, dos veces bueno. Gracián.

Enumeración. Una sucesión de palabras dentro de un texto con la misma función gramatical.
Espectral, amarillo, doloroso y fragante,
por la niebla de la venida voy perdido.

Epíteto. Es el adjetivo por excelencia, le es connatural al sustantivo, se antepone a éste. Puede ser también una frase. En ocasiones se usa en vez del sustantivo si lo sustituido es una persona. Ejemplo: el de los pies ligeros = Aquiles.

Equívoco. Es el uso de palabras de doble sentido. Ejemplo: “Mis amores son reales”; frase que le costó la vida al Conde de Villamediana, ya que se podía entender, rectamente: que sus amores eran verdaderos y no ficticios, y con mala fe: que amaba a la reina.

Gradación. Sucesión de ideas en escala descendente o ascendente. Ejemplo:
Ten presente el proverbio que dice que por un clavo se pierde una herradura, por una herradura, un caballo y por un caballo, un caballero.

Hipérbaton. Ruptura del orden normal de las palabras de la oración. Ejemplo: Era del año la estación florida. La estación florida era del año.

Hipérbole. Consiste en una exageración.
Con mi llorar las piedras se enternecen
su natural dureza y la quebrantan.

Imagen. Es un procedimiento fundado en la asociación de ideas, se busca siempre una relación entre lo rea y lo imaginado, supone en el fondo una comparación y sirve para destacar y valorar las cosas, haciendo que las apreciemos de la manera en como las vio y sintió el escritor:
Las aceitunas aguardan
la noche de capricornio
y una corta brisa ecuestre
salta los montes de plomo.

Ironía. Se dice lo contrario a lo que se piensa, pero de modo que se comprenda lo que realmente se quiere decir. Ejemplo: “Fue tal el golpecillo que me desatinó y sacó de sentido.”

Juego de palabras. El autor utiliza los distintos significados de una palabra para obtener mayor sonoridad:
En un medio está mi amor,
Y-sabe-él
que si en medio está el sabor,
en los extremos la hiel. = Isabel = sabe a hiel.

Laconismo. Decir mucho con pocas palabras. Ejemplo: Vine, vi, vencí.

Metáfora. Consiste en sugerir una imagen, un acontecimiento, un sentimiento, etcétera, mediante la presencia de un objeto sin una relación aparente que el lector debe interpretar. Está basada en la analogía. Ejemplo: en la cadera clara de la costa (metáfora de la playa).

Metonimia. Se designa una cosa con el nombre de otra, cuando entre ellas hay relación de dependencia. Ejemplo: Vive de su trabajo.

Onomatopeya. Imitación por medio del lenguaje de sonidos reales.

Paradoja. Se ponen frente a frente dos ideas contradictorias, aparentemente, para dar mayor profundidad al pensamiento.
Vivo
sin vivir en mí
y tan alta vida espero
que muero porque no muero.

Paralelismo: Consiste en la repetición de un mismo pensamiento en una frase:
Sólo venimos a dormir, / sólo venimos a soñar.

Prosopopeya o personificación. Atribuir seres inanimados (animales y plantas incluso) propiedades o comportamientos propios de una persona. Ejemplo: Luego tras un pórtico de sombra yerta, hay un palacio de esmeralda, y un lago que, al arrojarle una piedra a su quietud, se enfada y gruñe.

Repetición. Se inician varias frases seguidas con las mismas palabras buscando fijar más lo que se dice en la mente del que escucha; ejemplo:
Yo me hago temer. / Yo me hago temer.

Retrato. Cuando la descripción se refiere a la vez a los caracteres físicos y espirituales de una persona: Era de complexión recia, seco de carnes, enjuto de rostro, gran madrugador y amigo de la caza.

Retruécano. Repetición de las palabras de una frase cambiando su orden y dando un sentido contrario a su significado. Ejemplo: La fuerza de la razón no es la razón de la fuerza.

Sentencia. Cuando en pocas palabras se expresa un pensamiento profundo.
“El provecho antes daña que aprovecha si el que lo da no tiene mucha cordura y el que lo recibe, mucha paciencia. Guevara

Símbolo. Es un objeto concreto que representa una idea intangible, puede ser un tópico por ejemplo la paloma blanca es símbolo de la paz; o puede tener un significado asignado por el poeta.

Sinestesia. Es una descripción dirigida hacia dos o más sentidos:
Del verano, roja y fría/ carcajada/ rebanada de sandia.

Sinécdoque. Nombrar al objeto con el nombre de una de sus partes o al contrario. Tomar el nombre común por el propio. Un escuadrón de veinte alas. Según el doctor angélico.

ELEMENTOS FORMALES DE LA OBRA DE FICCIÓN NARRATIVA Y DRAMÁTICA
1. Estructura formal. Partes, divisiones, capítulos, párrafos, actos, escenas, etcétera.

2. Punto de vista del narrador. Depende quien narre; puede ser un narrador en primera persona (conoce pocos hechos, sólo los que es capaz de percibir, emplea la persona gramatical yo), narrador en segunda persona (emplea el muy poco frecuente), narrador en tercera persona (él, es lo más frecuente). Y según el grado de conocimiento de la realidad será:
A. Omnisciente. Si conoce hasta los más íntimos pensamientos de los personajes los detalles más mínimos.
B. Objetivo. Si percibe los distintos acontecimientos y los narra con puntualidad y verosimilitud.
C. Testigo. Si sólo participo en los hechos narrados de manera tangencial.

3. Estilo. También puede ser el Tono de la obra. Tiene que ver con el vocabulario de la obra, formas especiales de expresión del escritor:
Irónico. Si hace una burla sutil.
Humorístico. Si es capaz de reír de algo que debería causar lastima. Mezcla de triste y alegre.
Sarcástico. Si hace una burla mordaz.
Satírico. Si critica y se burla con exceso de sarcasmo.
Jocoso o Cómico. Si hace reír con situaciones graciosas. Mueve a regocijo, a risa.
Solemne. Si es sobrio y serio. La belleza en su más alto grado.
Épico. Si es objetivo.
Imaginativo: si emplea medios fantásticos.
Lírico. Si impresiona a la sensibilidad.
Dramático. si mezcla la objetividad con la subjetividad.
Trágico. Conmueve al espíritu y lo llena de temor.

4. Tema. Casi siempre abstracto, lo forma un concepto, por ejemplo: la justicia, el amor, la muerte, etcétera. Da unidad a la obra.

5. Argumento. Es el elemento narrativo anecdótico, es la serie de acontecimientos que se narran en la obra. Se debe hacer un resumen no mayor de media página. Se encuentra respondiendo la pregunta: ¿Qué sucede en la obra?

6. Ambiente. Se constituye por las circunstancias que rodean a los personajes, puede ser físico o moral, este hace referencia a valores morales y sus antivalores, se construye con las acciones y emociones de los personajes más el medio físico que los rodea.

7. Tiempo. Duración de la existencia de las cosas. Puede ser:
Objetivo o cronológico: si la narración puede medirse objetivamente los hechos desde que se inician hasta que terminan.
Subjetivo o psicológico: si se adapta a la forma en que la conciencia interior registra la duración de las cosas, no se puede medir.
Juegos temporales: El tiempo no sigue una secuencia lógica, sino que se presenta en desorden el presente, pretérito, futuro.
Atemporalidad. No existen datos precisos para conocer cuando ocurren los hechos.

8. Trama. Como se van enlazando los hechos. Para encontrarla se hace la pregunta: ¿por qué pasó? Es la distribución de los acontecimientos para lograr un determinado efecto.

9. Personajes. Son los seres creados por el autor para que expresen ideas, emociones y acciones, pueden ser humanos o no, serán los que realicen los acontecimientos, tienen voz y caracteres propios.
Según su importancia los clasificamos en:
Principal: Aquel que siempre está presente, actuando directamente o en el pensamiento de los demás. Se enfrentan a los conflictos que se suscitan en la obra, puede existir uno o varios.
Secundarios. Si actúan en función del principal, ya sea a favor o en contra, a los principales, son numerosos e independientes.
Ambientales. Cuando aparecen es para favorecer la creación de un ambiente pues ayudan a caracterizar el espacio.

Según su caracterización:
Carácter. Es el personaje que va definiéndose en el trascurso de la obra.
Tipo. No tiene una personalidad bien definida, nunca cambia.
Según el papel desempeñado:
A. Protagonista. Personaje principal en las obras dramáticas. Representa a una de las fuerzas en conflicto.
B. Antagonista. Se opone en momento dado al protagonista, representando una fuerza opuesta a la de éste.
11. Formas expresivas. Son las siguientes:
Diálogo. Exposición alternada que lo que dicen dos o más personajes. Es directo cuando el autor deja que cada personaje se exprese con sus propias palabras (teatro); es indirecto cuando otro personaje o el mismo autor cuentan lo que le personaje dice.
Monologo. El personaje toma la palabra para hablar a un público indeterminado (ficción narrativa); o el personaje expone las ideas del autor (teatro). Monologo interior se presenta si se observa lo que piensa el personaje (sólo en las novelas).
Soliloquio. Parlamento de un personaje como si pensara en voz alta, ante alguien que sólo participa físicamente.

12. Modos del discurso. Distintos tipos de escrito, por lo general se encuentran mezclados.
Descripción. Dibujar con palabras.
Narración. Contar algo.
Exposición. Dar un tema a conocer.
Argumentación. Dar razones para apoyar la propia opinión.

13. Asunto. Aquello que inspiro el autor y que tiene vida independiente por sí mismo.

14. Conflicto. Lucha entre dos fuerzas opuestas. Pueden existir los siguientes:
El hombre contra el hombre.
El hombre contra la naturaleza.
El hombre contra su propio yo.
El hombre contra lo sobrenatural.

15. Acción. Es la secuencia de hechos conectados entre sí. Se organiza en tres momentos:
A. Exposición. Se conoce el conflicto que da origen a los hechos.
B. Nudo. Las situaciones se complican.
C. Desenlace. El conflicto se resuelve, por desarrollo normal o porque surge un acontecimiento inesperado.

16. Espacio. Lugares donde se desarrolla la acción. Puede ser interior si describe espacios cerrados por ejemplo una habitación; externo si el espacio es amplio, ejemplo: una casa, una calle, una ciudad, el campo, etcétera.

ELEMENTOS FORMALES DEL VERSO.
1. Rima. Igualdad o semejanza entre los últimos fonemas a partir de la última vocal acentuada. Es:
Consonante. Si coinciden vocales y consonantes.
Asonante. Si sólo coinciden las vocales.
Se marca empleando letras y en orden del alfabético. (Ejemplo: ABBA ABBA)

2. Ritmo. Es la armonía que se logra a través de la distribución de acentos y pausas, la alternancia entre sílabas tónicas y atonas.

3. Metro. La medida de un verso, en español se determina por el número de sílabas, recuérdese que se trata de ajustar el verso a una medida, para tal efecto se toman en cuenta las siguientes licencias:
Sinalefas: las vocales finales de una palabra e iniciales de otra forma una sola sílaba. Aplican restricciones.
Hiato. Separación de vocales finales e iniciales de palabras.
Diéresis. Se deshace un diptongo formando dos sílabas.
Sinéresis. Se forma un diptongo forzado donde no existe.
Regla de los versos agudos. Si la palabra final es aguda se aumenta una sílaba.
Regla de los versos esdrújulos. Si la palabra final es esdrújula se resta una sílaba.

Clasificación: Según el número de sílabas que tienen los versos estos se clasifican en:
Versos de arte menor. (Hasta ocho sílabas.)
Dos sílabas: disílabos. Tres sílabas: trisílabos. Cuatro sílabas: tetrasílabos. Cinco sílabas: pentasílabos. Seis sílabas: hexasílabos. Siete sílabas: heptasílabos. Ocho sílabas: octosílabos.
Versos de arte Mayor. (Más de ocho sílabas.)
Nueve sílabas: eneasílabos. Diez sílabas: decasílabos. Once sílabas: endecasílabos. Doce sílabas: dodecasílabos. Trece sílabas: tredecasílabos. Catorce sílabas: tetradecasílabos o alejandrinos.

4. Estrofas. Conjunto de versos que tienen características determinadas según la distribución las rimas y el número de versos que la integren; las principales son:
Copla de pie quebrado. Combinación de versos de ocho y cuatro sílabas
Cuaderna vía. Cuatro versos alejandrinos monorrimos (todos tienen sólo una rima).
Cuarteta. Cuatro versos octosílabos con rimas ABAB.
Cuarteto. Cuatro versos endecasílabos con rima ABBA.
Décima. Diez versos octosílabos consonantes que riman: abbaaccddc.
Lira. Estrofa de cinco versos consonantes, tres heptasílabos (1º, 3º y 4º.) Y dos endecasílabos (2º y 5º.) Imitan la figura de una lira
Octava real. Estrofa de ocho versos endecasílabos con rima consonante ABABABCC.
Octavilla. Ocho versos de arte menor.
Pareado. Estrofa de dos versos con rima consonante o asonante.
Quinteto. Cinco versos de arte mayor.
Quintilla. Cinco versos de arte menor.
Redondilla. Cuatro versos octosílabos con rima ABBA.
Romance. Serie indefinida de versos octosílabos, tienen rima asonante los versos pares y quedan sueltos nones.
Seguidilla. Estrofa de cuatro versos dos heptasílabos y dos pentasílabos, propia de poesía popular.
Serventesio. Cuatro versos endecasílabos con rima ABAB.
Sexteto. Seis versos de arte mayor con rima consonante.
Sextilla. Seis versos de arte menor.
Silva. Combinación libre de heptasílabos y endecasílabos, el poeta distribuye las rimas (consonantes preferentemente) según su deseo, pueden quedar versos sueltos (sin rima).
Soneto. Súper estrofa de catorce versos endecasílabos, distribuidos en dos cuartetos con rima consonante ABBA, y dos tercetos con rima a arbitrio del poeta.
Terceto. Estrofa de tres versos, generalmente de rima consonante con el siguiente esquema: ABA bcb cdc etcétera. Una serie de tercetos encadenados forman una epístola.
Verso libre. Sin rima ni medida ni estrofa; recuerde que no puede existir verso sin ritmo.

MATRIZ ACTANCIAL: PERSONAJES O ACTANTES
Según Greimas, el actante es quien realiza o el que amplía el término del personaje o actor. La matriz actancial se aplica al análisis de un relato, por lo tanto un actante es una amplia clase que agrupa una sola función de los diversos papeles de un mismo rol actancial: que puede ser: héroe, villano, ayudante, opositor ...
Este esquema nos permite analizar a los personajes de un texto narrativo o dramático. Lo que nos interesa saber en este caso, es qué es lo que hace el personaje, no cómo es física ni emocionalmente, ni cómo habla; sino cuál o cuáles son sus objetivos y cómo se relaciona (según ese objetivo) con los demás personajes.
Se llama matriz actancial porque analiza a cada personaje como un actante, alguien que actúa, que acciona, que realiza una acción, que mueve un entramado de sucesos para conseguir su objetivo.
Elementos de la matriz actancial
Sujeto: Es el personaje centro del esquema, aquél que realiza una acción, que busca cumplir con algún objetivo, que se mueve con algún objeto. (Cualquier personaje, principal o secundario, puede ser tomado como sujeto para realizar un análisis diferente o profundizar en las relaciones de los personajes entre sí)
Objeto u objetivo: Es lo que el sujeto quiere conseguir, lo que lo mueve a actuar.
Destinador: Es el personaje, el motivo o la fuerza externa o interna que mueve al sujeto a querer conseguir el objeto u objetivo.
Destinatario: Es quien se beneficia si el sujeto consigue el objeto u objetivo (puede ser el mismo sujeto u otro personaje o ambos).
Ayudantes: Son los que ayudan, precisamente, al sujeto a conseguir el objeto.
Oponentes: Son los que se oponen a que el sujeto consiga el objeto.

Actividades sugeridas: Aplica lo aprendido al análisis de diversos tipos de textos literarios.